miércoles, 20 de enero de 2010

ENTRE TINIEBLAS MEDIÁTICAS

En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo.
Luces de Bohemia
Ramón Mª del Valle-Inclán

   ¡Hola!


   Me llamo Marisol Galdón y soy vidólica. O lo que es lo mismo, estoy enganchada a la vida.


   Una adicción agridulce, apasionante, desesperante, ingrata, estimulante, traidora, fascinante, retadora, injusta, sexy, divertida, decepcionante... En fin, una adicción que, como cualquier otra, depende de cómo interactuemos con ella.


   ¿Soy yo la que controla el cotarro o la vida me tiene agarrada por los pelos y tira de mí sin piedad?

   Trato de ser yo la que conduzca el carro de la vida, pero a veces me toca pasar por unos caminos tan tortuosos y empedrados, que no sé yo si voy a ser capaz de trotar de nuevo, alegremente, por senderos soleados y despejados, a la búsqueda y captura de la eterna motivación.


   La vida es la única circunstancia que nos es impuesta. Se ponen a parir, salimos y ¡hala, espabila! Los hay que pringan nada más nacer. Y no pocos, no, millones de nosotros. Aunque eso a los que vivimos en esta privilegiada parte del planeta, al menos a la mayoría, se la refanfinfla. Otros, superan el inicio a duras penas y tienen que vérselas con el desamparo, la carencia y la miseria. Su futuro es una incógnita. Luego están los que "lo tienen todo", menos atención, cariño y comprensión. O los que sufren abusos, torturas, prepotencias y bajezas ajenas, y ya no tienen ningún Charles Dickens que eleve su desesperación a la categoría de arte. Aunque sí tienen un montón de pirados dispuestos, en todo momento, a conducirlos por la senda psicópata de la vida.

   Y finalmente, estamos los que vivimos rodeados de comodidades, con una dosis adecuada de cariño y con fácil acceso al mundo de los mayores. A esa ciénaga hipócrita y codiciosa que te chupa el alma y te castiga una y otra vez como trates de comportarte como te dijeron que te comportaras.


   Un marrón, se mire por donde se mire.

   No voy a entretenerme más con estos temas, puesto que, poco a poco, iré introduciendo reflexiones sobre éste y otros asuntos en el blog, que trato de sacar adelante con mis limitadas nociones informáticas. ¡Y espero conseguirlo!


   Esto es tan sólo una presentación, para que nos vayamos conociendo.

   El azar condujo, un buen día, mi carro a través del mundo de la comunicación. Creo que acertadamente, ya que, ante todo, soy una persona tremendamente comunicativa. El único problema es que rápidamente comprobé que mis capacidades en esas lides no me servían para comunicar lo que yo quería comunicar. Fue complicadísimo irme abriendo camino en la jungla mediática, sin faltar a mis deseos ni a los de los demás. Ha sido un constante ejercicio de equilibrismo muy motivador al principio, pero progresivamente decepcionante y tan sólo útil para procurarme un sustento para vivir.


   La decadencia mediática está en pleno apogeo y mi desesperación no conoce límites. Hace años que subsisto en ese mundo, pero no vibro con él. No encuentro la manera de poder llevar a cabo alguno de los varios proyectos que he concebido y presentado en televisiones, radios y productoras. ¡Y me desespero! ¡Porque tengo tantas cosas que compartir con otras personas! ¡Y soy una gran mediadora entre la cámara, el micro y la audiencia! Pero no hay manera...
    Soy una persona que se mueve por principios, y no por finales. Lo digo porque toda esa bazofia televisiva de realitis y corazoneo degradante, vulgar e idiotizante sólo conduce al final de la poca decencia que malvive en las almas de los apáticos espectadores. Les priva, en definitiva, de acogerse a ningún principio edificante y enaltecedor.


   El motivo por el que nunca he querido tener nada que ver con todo eso no es otro que el de ser una vidólica, una apasionada seguidora de la vida, que no piensa desperdiciar el poco tiempo que nos es dado vivir ocupándose de gilipolleces. ¡No puedo, ni quiero! ¡No puedo faltarme a mí misma de ese modo! ¡No puedo faltar a mis congéneres desperdiciando mis capacidades y embruteciendo sus vidas! ¡Hay tantas cosas maravillosas en este mundo, para las que apenas tengo tiempo..!

   No pienso perder ni un segundo de mi vida incierta interesándome por algo tan falto de interés y tan repleto de ruindad. Creo que el objetivo primordial de cualquier vida es tratar de buscar todo aquello que saca lo mejor de nosotros, y no lo peor.
   El engranaje mediático me ha frustrado, es cierto. Pero no pierdo la esperanza de hallar una vía de acceso al exterior con la que todos, vosotros y yo, logremos estimularnos, divertirnos y sentirnos reconfortados y orgullosos de pertenecer a la raza humana. Algo que, a día de hoy, lo que más da es vergüenza propia y ajena.

   Somos muchos los profesionales del medio que sentimos una gran pena al ver cómo ha ido denigrando el sector. Nos sentimos apenados e impotentes porque no se nos deja realizar algo digno, útil y coherente. Estoy harta de que la gente se acerque a mí quejándose de lo lamentable que resulta que una mujer como Belén Esteban, por ejemplo, tenga el protagonismo mediático que tiene, habida cuenta de la escasa preparación que posee. Pues si lo tiene es por algo. Hay mucha gente que disfruta con esta mujer. Se ha acabado imponiendo la España de "charanga y pandereta" que tanto denostaba Machado. Es el trinfo de la mediocridad, del mal gusto y de la falta de respeto total hacia unos espectadores que hace ya demasiado tiempo que dejaron de respetarse.

   Además, ¿cómo queréis que una mujer como yo compita con Belén Esteban? Soy licenciada universitaria, hablo cuatro idiomas, tengo más de 25 años de experiencia, no ha transcurrido ni un solo día desde que tenía 18 años en que no haya dejado de leer, escribir, pensar, ver cine, escuchar música... de instruirme, en definitiva, y de tratar de ser mejor persona intelectual, emocional y espiritualmente, ¡y no me he operado absolutamente nada!


   Así lo tengo realmente crudo...

   ¡Ay, Dios mío! Ojalá que, poco a poco, se disipen las tinieblas mediáticas y puedan dejarse ver más rayos de luz catódicos...


   No hay que perder la esperanza.


   Seguiré luchando por la coherencia y la dignidad.


   Y, ¡por favor! no renuncieis a vuestros sueños.

2 comentarios:

  1. Hola Marisol me llamo Rafael,me gusta tu forma de pensar y ver las cosas,totalmente de acuerdo contigo la tv se ha ido manchando con los años,por culpa de algun@s personajillos sin verguenza y sobre todo sin educacion que creo que es lo mas importante en el mundo de la tv,la educacion y el respeto a los espectadores..tiene que haber de todo es normal y para todos,pero sinceramente programas basura como salvame se han cargado la tv,a cronicas no le llega ni a la suela del zapato,cronicas era diversion,pasion,pero habia respeto y tambien seriedad,pienso que la culpa es de quien presenta y quien contrata y no del programa en si,en definitiva personajes como belen estevan estan ya quemadisimosss,es mas como fan de tele 5 me da hasta asko,cada vez veo menos tv,como es posible que una persona se haga de dinero acosta de repetir y repetir su vida privada con una u otra persona,por favor que echen ya a la Esteban dios!!,k asko...por otra parte decirte a ti que me gustaria verte mas por otras tv aunque despues de ver tu blog y lo que opinas se que rechazas el entrar en sitios asi de malos,donde andas ahora? estas en algun programa? desde cronicas te perdi la pista,me encanta como piensas y eres.


    Besos

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  2. Hola Marisol. Te recuerdo hace ya muchos años, unos 20, cuanto tú trabajabas en la COPE, en la calle Alfonso XI y yo hacia mudanzas por aquella zona mientras estudiaba periodismo. Siembre saludabas cuando te cruzabas con nosotros, no como otros que trabajaban entonces en esa emisora. Me encanta tu voz y tu presencia. Ahora, dos décadas después me vuelvo a cruzar contigo y tus razonamientos me son cercanos, casi propios, me gustan también la películas que te gustan a tí y aprecio en tu foto un rostro maduro, inteligente, profundamente bello. Este reencuentro, para mí, es como el inicio de una novela. A partir de ahora seguiré tus inquietudes a través de tu blog. Para algo bueno me han servido las nuevas tecnologías.

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