LAS HEMORROIDES DE LA TRANSICIÓN. (Estriptís integral de Marisol Galdón)
Aclarar antes que nada que este escrito no va sobre la Transición Española, no, va sobre mi propia transición, mucho menos interesante, pero más actual. Lo digo para que nadie se lleve a engaño y espere encontrar aquí revelaciones escandalosas a lo Pilar Urbano. Que yo con el Rey no he tenido ningún follón, ¿eh? Sólo me faltaba eso... Lo mío es más una Losa Rural, que pesa como un demonio, pero, eso sí, está totalmente exenta de afán de lucro. La sisifeo de acá para allá, pero no hay manera de que me la quite de encima. Y como me he visto obligada o me he obligado a mí misma, no lo sé, de todo un poco, a acarrearla con discreción, más o menos, pues estoy agotada y pelín desesperada. El peso de La ley del silencio cayó sobre mí un buen día en que... Como nunca se me ha dado muy bien calibrar lo que es o deja de ser socialmente correcto y soy toda una patata brava, a pesar de la edad, ¡ay, esos ímpetus!, ...







La dulce melancolía de lo que pudo ser...
ResponderEliminarGenial, como siempre Marisol...tu fluidez y capacidad de transmitir mereceria mucho mas reconocimiento, el talento no esta valorado como deberia,es una lastima, te seguire por aqui, enhorabuena amiga , un abrazo
ResponderEliminarCom m'ha agradat el teu relat, apassionat i apassionant.
ResponderEliminarUna abraçada
La historia impresionante, pero lo que más me ha flipado es que conozcas al gran Taisán Kao jaja, no nos conocemos apenas, pero compartimos Anti-Karaoke en una ocasión y vive en Tarragona, donde resido desde hace casi diez años. Y joder, qué mítico aquel 31 de enero del 94 cuando ardió el Liceo, yo estaba cerca, se veía la columna de humo desde cualquier punto de la ciudad prácticamente.
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