viernes, 18 de noviembre de 2011

MÁS ACÁ DEL BIEN Y DEL MAL

   “Por nuestras virtudes es por lo que somos más castigados.”



                                           Más allá del bien y del mal

                                          FRIEDRICH NIETZSCHE



   Tal vez porque...


   “... no ve males la bondad donde males no parece que existan.”


                                                                       El paraíso perdido

                                                                       JOHN MILTON



   O simplemente porque los males campan a sus anchas por este mundo, se han adueñado de él. Las virtudes no viven su mejor momento histórico.


   Por no ser, este mundo no es ya ni fariseico, no se molestan los malvados en esconder sus intenciones y aparentar unas bondades que no poseen. No necesitan hacerlo puesto que suyo el mundo es. Y lo muestran abiertamente, codiciosos e imparables, ávidos de especulación, sin conciencia y sin piedad. Los códigos morales ya no pintan más que musarañas.


   Los desamparados pueblan el planeta de parte a parte. En las ricas ciudades de occidente, en las sufridas aldeas africanas, en las lejanas montañas de oriente, en las convulsas calles de oriente próximo, en las generosas tierras sudamericanas. En las escuelas y las universidades. En los hospitales y las residencias. En los parques y los parqués. En la soledad de tantos millones de rincones limpios y acogedores, que luchamos por preservar.

   La avaricia y la codicia han comprado las almas de nuestros gobiernos, que se limitan a guardar las formas democráticas sin mucho tesón. Si la avaricia y la codicia lo exigen, las democracias se retiran y ceden el paso a las tecnocracias. Todo con tal de salvaguardar este sistema tan justo y solidario, que enriquece a los poderosos, empobrece a los humildes y aniquila a los pringados. Todo con tal de no repartir los recursos y los alimentos.


   Tanto que lucharon los buenos por expandir la democracia en el mundo y erradicar las dictaduras. La dictadura del proletariado que nunca supo encontrar el camino de la felicidad. Las dictaduras militares que nunca se hartaron de pisotear y de matar. Ahora la democracia ha encontrado el nuevo camino a seguir, el de la dictadura de la democracia. Una paradoja del siglo XXI concebida por los mercados, a la que todavía le quedan varios cabos sin atar y millones de personas por estrujar.

   Me siento desolada.


   También en lo personal.


   Mi experiencia última me ha hecho beber de nuevo la cicuta de la mala fe. Y me he sentido rodeada de bajezas. ¡Ah, nunca aprenderé a ser astuta! ¡Pero es que no creo en la astucia! ¡Pues algo tendrás que pensar! No puedo permitir que los infames se salgan con la suya y me desprestigien a su antojo. Está bien. Me esforzaré por no mostrar abiertamente mis cartas. Pero tampoco me puedo poner a recelar y recelar...



   “No basta tener talento; hace falta también el permiso para tenerlo. ¿No es eso, amigos míos?”


                                                                           Más allá del bien y del mal

                                                                           FRIEDRICH NIETSZCHE



   La bondad está acorralada. La decencia, niguneada. La virtud, desahuciada.


   Se acercan tiempos difíciles para la humanidad. Sí, más difíciles todavía.


   En España, hay elecciones dentro de dos días. Si las encuestas están en lo cierto, por primera vez en la historia democrática de nuestro país, se va a dar la circunstancia de que casi todo el poder institucional va a estar en manos de un único partido. Eso da bastante miedo. Tanto poder para una sola fuerza política resulta poco reconfortante y un poco espeluznante. Así que, a pesar de lo dicho, me siento en la obligación moral de votar y de tratar de impedir con mi voto que eso suceda.


   Los poderes democráticos están siendo ferozmente cuestionados.

   Antes de que la dictadura de la democracia impuesta por los mercados nos acorrale, tenemos derecho a ejercer nuestra voluntad en las urnas.


   Luego, ¡Dios dirá..!